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JBL Charge 6 vs Bose Soundlink Max – ¿Cuál de estos dos altavoces te recomendamos?

comparación

JBL Charge 6

JBL Charge 6 o Bose Soundlink Max

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diferencias

Bose Soundlink Max

Bose Soundlink Max o JBL Charge 6

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vs

Imagina que estás en una fiesta en la playa. El sol cae, la gente baila, y tú eres quien ha traído el altavoz. En ese momento crítico, solo hay una pregunta en el aire: ¿va a sonar como debe? Porque claro, da igual lo bonita que sea la carcasa si no mueve a la gente con un buen bajo o si no se escucha ni a medio metro.

Aquí es donde entra nuestro dilema: el JBL Charge 6 y el Bose SoundLink Max están a punto de enfrentarse en un duelo donde solo uno puede quedarse con el título de “el altavoz que de verdad te llevas contigo”. Uno cuesta la mitad, es compacto, y promete batería para todo el día. El otro vale el doble, tiene pinta de cañón y… bueno, ya sabes cómo suena “Bose”.

Pero no todo es tan simple. Porque aunque el JBL Charge 6 es más barato y parece tener la misma potencia, el Bose SoundLink Max juega en otra liga. ¿Será solo cuestión de precio? ¿O hay algo más detrás de esos dos woofers que cambia por completo la experiencia?

Vamos a contártelo todo, con oído fino y sin pelos en la lengua.

¿Qué encontrarás en la comparativa?

Detalles que marcan la diferencia

Bose Soundlink Max vs JBL Charge 6 diferencias

Hay elementos pequeños que, cuando los juntas, suman bastante. El Bose SoundLink Max tiene un acabado más cuidado, da la sensación de estar ante un producto más “serio”. El JBL Charge 6 tiene esa estética más juvenil, más informal, y aunque está bien construido, no transmite la misma sensación de calidad.

Y luego está el tema del reemplazo de batería. El JBL no permite cambiarla, así que cuando muera, muere. En el Bose tampoco es lo más sencillo del mundo, pero al menos la construcción parece pensada para una vida útil más prolongada.

Diseño y portabilidad: ¿te lo llevas o lo exhibes?

Aquí hay un contraste evidente. El JBL Charge 6 es más compacto, más ligero y mucho más fácil de llevar encima. Tiene su correa —que dicho sea de paso, no es muy cómoda—, pero cumple. Cabe en una mochila sin dramas, y no te lo piensas dos veces para meterlo en la bolsa cuando te vas al parque o a la playa.

En cambio, el Bose SoundLink Max se siente más como un altavoz que quieres dejar a la vista en casa o en una terraza elegante. También tiene su correa, mucho más trabajada, pero no da la misma sensación de portabilidad rápida. Tiene presencia, pesa más, y eso condiciona cómo y cuándo lo usas. No es para andar de aquí para allá sin pensarlo.

Construcción y resistencia: sumergibles, pero no iguales

Ambos vienen preparados para mojarse, pero no en el mismo nivel. El JBL Charge 6 cuenta con certificación IP68, lo que le permite aguantar inmersiones más serias, mientras que el Bose SoundLink Max se queda en IP67, suficiente para salpicaduras y una caída accidental al agua, pero no para sumergirlo sin más.

Y aunque la diferencia pueda parecer pequeña, hay situaciones en las que se nota. Si eres de los que lleva el altavoz a la playa, lo deja al borde de la piscina o lo usa en condiciones más duras, el JBL tiene ese puntito extra de tranquilidad que el Bose no ofrece.

Controles e interfaz: más parecido de lo que parece

A nivel de botones y manejo, los dos modelos son bastante similares. Tanto el JBL como el Bose incorporan controles físicos en la parte superior que responden bien y permiten manejar la reproducción sin tocar el móvil. En el Bose se sienten un poco más premium, más suaves al tacto, pero en la práctica cumplen igual.

Lo interesante está en los extras. El Bose SoundLink Max incluye entrada auxiliar de 3,5 mm, un detalle que muchos agradecerán si todavía usas reproductores con cable. El JBL Charge 6, en cambio, ha eliminado completamente esa opción, obligando al usuario a depender del Bluetooth sí o sí.

La potencia prometida: cifras que engañan

Bose Soundlink Max vs JBL Charge 6 diferencias

Sobre el papel, el JBL Charge 6 declara 45 W de potencia, repartidos entre un único woofer y un tweeter. Por otro lado, el Bose SoundLink Max sube la apuesta con dos woofers más un tweeter, y ahí ya empezamos a notar que juega en otra liga. La distribución del sonido, el cuerpo que le da tener un woofer extra… cambia la experiencia completamente.

Lo curioso es que si nos fijamos únicamente en el número de vatios, no parece haber una diferencia tan abismal. Pero claro, no todo en el sonido es potencia bruta. Lo que hacen con esa potencia marca la diferencia. Y estos dos altavoces la usan de maneras muy distintas.

Calidad sonora: misma potencia, diferente resultado

Este fue el momento revelador: ambos altavoces alcanzaron exactamente los 97,1 dB en la prueba a metro y medio de distancia. Uno pensaría que el Bose, con sus dos woofers, iba a superar claramente al JBL en volumen… pero no fue así. Empataron en pico máximo de decibelios.

Ahora bien, una cosa es cuánto suena y otra cómo suena. Y aquí es donde el Bose SoundLink Max se impone de forma clara. Tiene una pegada en graves muy superior, más cuerpo en medios y una claridad que el JBL no alcanza. Es como si el JBL pusiera todo su esfuerzo en sonar fuerte, mientras que el Bose lo hace con elegancia y potencia a la vez.

Batería: más horas, más versatilidad

Aquí la cosa está clara: el JBL Charge 6 promete hasta 24 horas de reproducción, más 4 adicionales con el modo Boost, mientras que el Bose SoundLink Max se queda en 20 horas máximas. Y no solo eso: el JBL también se puede usar como powerbank, cosa que te saca de un apuro cuando el móvil está en las últimas.

En ese sentido, el Charge 6 no solo dura más, sino que aporta funciones adicionales que pueden ser decisivas en un viaje largo o una escapada de fin de semana. El Bose, aunque cumple, no tiene esa doble función que tanto se agradece cuando necesitas un enchufe y no lo tienes cerca.

Emparejamiento y conectividad: ventaja para JBL

Diferencias Bose Soundlink Max vs JBL Charge 6

Donde sí hay un punto clave para muchos usuarios es en la posibilidad de emparejar altavoces. Con dos JBL Charge 6 puedes hacer un estéreo real sin demasiadas complicaciones, algo que puede transformar por completo una fiesta al aire libre. El Bose también permite conexión con otros altavoces, pero no de forma tan flexible o intuitiva como JBL.

Además, la app de JBL tiene más recorrido, con opciones para personalizar el sonido, actualizar firmware o gestionar conexiones. Con Bose es más limitado, más básico. Ahí se nota que JBL ha puesto más empeño en construir un ecosistema más versátil.

Conclusión: el Bose SoundLink Max destroza al JBL Charge 6

El Bose SoundLink Max suena mejor. Punto. No es una mejora sutil ni una cuestión de gustos: la claridad, la profundidad del bajo y la contundencia del sonido del Bose están muy por encima del JBL Charge 6, incluso aunque ambos lleguen al mismo pico de volumen con sus 97,1 decibelios. Es como comparar un buen sistema de sonido con un altavoz portátil normal: el JBL cumple, pero el Bose impresiona.

El Bose SoundLink Max tiene dos woofers y un tweeter que logran una presencia sonora brutal para su tamaño. Mientras que el JBL Charge 6, con su único woofer, se queda algo plano cuando subes el volumen. Y lo sentimos, pero eso del “Playtime Boost” no maquilla la diferencia de calidad.

Sí, el Bose cuesta el doble. Pero también suena el doble de bien. Es más contundente, más redondo y mucho más disfrutable si de verdad valoras cómo suena tu música.

El JBL es un altavoz potente y muy práctico, pero al lado del Bose… se siente como si estuviera jugando en una categoría inferior.

Así de claro: el Bose SoundLink Max es el que hay que tener.