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Amazfit T-Rex 3 vs 2 vs Ultra – La comparativa que estabas deseando

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Amazfit T-Rex 3

Amazfit T-Rex 3 o Amazfit T-Rex 2 o Amazfit T-Rex Ultra

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Amazfit T-Rex 2

Amazfit T-Rex 2 o Amazfit T-Rex 3 o Amazfit T-Rex Ultra

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Amazfit T-Rex Ultra

Amazfit T-Rex Ultra o Amazfit T-Rex 2 o Amazfit T-Rex 3

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Hay relojes para correr, relojes para vestir… y luego están estos bichos. ¿Te acuerdas de cuando un smartwatch parecía frágil y hasta te daba miedo mojarlo? Pues olvídalo. La serie T-Rex de Amazfit es todo lo contrario: relojes que podrías lanzar contra una roca y seguirían diciéndote tus pulsaciones. Pero claro, ahora que han salido tres modelos que parecen sacados del mismo molde, la pregunta es inevitable: ¿cuál merece tu muñeca?

El Amazfit T-Rex 3, el T-Rex Ultra y el T-Rex 2 tienen esa estética de “he venido a conquistar la montaña”… pero bajo la carcasa hay diferencias que te hacen dudar más de lo que pensabas. Uno apuesta por la tecnología más puntera, otro por una resistencia casi militar, y el otro… bueno, es el que no se quiere quedar fuera de la pelea.

Y aquí es donde empieza el dilema. ¿Es mejor ir a por el más nuevo o el más resistente? ¿Tiene sentido pagar más por acero cuando lo que buscas es precisión? ¿Vale la pena ahorrar si te vas a perder funciones que podrían marcar la diferencia?

No hay una respuesta sencilla. Esto no es solo una comparativa de relojes, es una batalla entre músculo, cerebro y precio. Y como nosotros también nos hemos comido la cabeza probándolos, vamos a contártelo sin rodeos.

¿Qué encontrarás en la comparativa?

Diseño con personalidad: diferencias que se notan (aunque parezcan iguales)

Amazfit T-Rex 3 vs Amazfit T-Rex 2 vs Amazfit T-Rex Ultra diferencias

Aunque desde lejos los tres modelos parecen casi gemelos, hay detalles que nos han sorprendido cuando los tuvimos en mano. El Amazfit T-Rex 3 se atreve con una caja octogonal que rompe con el diseño redondo clásico del T-Rex Ultra y el T-Rex 2, y esa diferencia visual no pasa desapercibida cuando lo llevas puesto.

Ahora bien, el acabado también marca mucho la experiencia. El Amazfit T-Rex Ultra se siente mucho más contundente gracias a su bisel, parte trasera y puente de acero inoxidable, mientras que tanto el Amazfit T-Rex 3 como el T-Rex 2 apuestan por un polímero de alta resistencia que los hace más ligeros, pero quizá menos “premium” al tacto.

Y hablando de peso, no hay color: el Amazfit T-Rex Ultra se va a los 89 gramos, que se notan mucho más en la muñeca si lo llevas todo el día. Los otros dos son más cómodos de llevar largo rato, con 68,3 gramos en el Amazfit T-Rex 3 y 66,5 gramos en el T-Rex 2.

Ah, y el detalle de las correas también cuenta: el Amazfit T-Rex 3 permite cambiar fácilmente la correa por una de 22 mm con un pequeño kit que viene incluido, mientras que el T-Rex Ultra mejora el ajuste con unas asas ajustables para diferentes muñecas. No es algo que uses todos los días, pero suma.

El rey del brillo: pantallas que se dejan ver hasta en pleno sol

Diferencias Amazfit T-Rex 3 vs Amazfit T-Rex 2 vs Amazfit T-Rex Ultra

Aquí no hay discusión posible. El Amazfit T-Rex 3 se lleva el premio con su pantalla de 1,5 pulgadas y 2000 nits de brillo, que ya solo por eso es una delicia para entrenar al aire libre. La diferencia con las 1,39 pulgadas y menor brillo del T-Rex Ultra y el T-Rex 2 se nota más de lo que esperábamos, sobre todo si entrenas bajo el sol.

Los tres usan tecnología AMOLED, así que los colores y contrastes están asegurados, pero los 480×480 píxeles del Amazfit T-Rex 3 aportan una nitidez extra que hace que cualquier métrica se lea mejor, incluso con guantes gracias a su “Glove Mode”.

En cuanto al agua, todos van sobrados con certificación 10 ATM, pero el Amazfit T-Rex 3 añade un guiño para los más acuáticos: está certificado para apnea libre hasta 147 pies. Puede que no sea tu caso, pero ahí está.

Precisión que se nota en carrera: sensores y posicionamiento

Nos sorprendió mucho lo fino que va el seguimiento con el modelo más reciente. El Amazfit T-Rex 3 monta la versión más avanzada del sensor BioTracker PPG con configuración 5PD + 2LED, y eso se nota en los datos de frecuencia cardíaca, especialmente cuando haces entrenamientos intensos o cambios de ritmo. El Amazfit T-Rex Ultra y el T-Rex 2 utilizan el BioTracker 3.0, que cumple bien, pero no llega al nivel del nuevo.

En posicionamiento, los tres van con el combo completo: doble banda y soporte para seis sistemas de satélite, algo esencial si haces rutas por montaña o zonas complicadas.

Amazfit T-Rex 2 vs Amazfit T-Rex 3 vs Amazfit T-Rex Ultra diferencias

Pero es en conectividad donde el salto es claro: el Amazfit T-Rex 3 incorpora NFC y micrófono integrado, dos cosas que ni el Ultra ni el T-Rex 2 ofrecen. ¿Para qué sirve? Pues para pagos contactless (con muchas limitaciones, eso sí) y para usar comandos de voz. Además, el T-Rex 3 incluye WiFi 2,4 GHz y Bluetooth 5.2, mientras que el Ultra va con WiFi + Bluetooth 5.0 y el T-Rex 2 se queda en Bluetooth 5.0 sin WiFi.

Y si hablamos de salir a correr sin el móvil: tanto el Amazfit T-Rex 3 como el T-Rex Ultra permiten almacenar música y mapas offline, pero el T-Rex 2 no tiene esta opción. Para quienes entrenamos con auriculares, esto cambia el juego.

Autonomía que resiste cualquier aventura (y algo más)

Si hay algo que siempre ha destacado en la serie T-Rex es la batería. Y aquí siguen cumpliendo. El Amazfit T-Rex 3 monta una batería de 700 mAh que da para hasta 27 días de uso típico y 40 días en modo ahorro, lo cual es una barbaridad. Incluso en uso intenso, aguanta 13 días. Y lo mejor: hasta 42 horas seguidas con el GPS en modo precisión. Ideal si haces rutas largas o ultras.

El Amazfit T-Rex Ultra también va bien servido, con 20 días de uso típico y 28 horas de GPS en modo Endurance, aunque en uso intensivo baja a 9 días, lo cual empieza a ser algo justo. Por su parte, el T-Rex 2 rinde hasta 24 días en modo normal y 45 días en ahorro, aunque su autonomía con GPS cae a 26 horas.

Es decir, que los tres cumplen de sobra, pero el T-Rex 3 está un paso por delante en eficiencia y versatilidad.

Salud y deporte: el terreno donde mejor se mueven

Diferencias Amazfit T-Rex Ultra vs Amazfit T-Rex 2 vs Amazfit T-Rex 3

Aquí hay menos sorpresas, pero algunas diferencias sutiles que marcan. Los tres modelos incluyen todo lo básico para seguimiento de salud y deporte: monitorización del sueño, oxígeno en sangre, estrés, frecuencia cardíaca, PAI, etc. Pero el Amazfit T-Rex 3 es el que mejor mide la frecuencia y GPS, sobre todo si haces deporte de forma regular o competitiva.

En nuestras salidas, el T-Rex 3 tardaba menos en fijar la señal GPS y mantenía mejor el rastro en zonas complicadas, como calles estrechas o bosques. También el ritmo cardíaco se mostró más estable frente a picos y caídas repentinas.

Y todo esto acompañado de una pantalla más grande y luminosa que mejora la lectura de datos en movimiento, algo que se agradece más de lo que parece cuando llevas kilómetros encima.

Funciones inteligentes: uno se atreve a ir más allá

Ninguno de estos relojes es un smartwatch como tal. No tienen LTE, ni puedes responder llamadas desde ellos. Pero sí ofrecen lo básico: notificaciones, alarmas, control de música, previsión del tiempo… Lo justo para el día a día.

Ahora bien, el Amazfit T-Rex 3 se desmarca al incorporar NFC y micrófono, permitiendo pagos en algunos casos y usar el asistente por voz Zepp Flow. También puedes dictar respuestas con voz a los mensajes. Vale, no es lo más fluido del mundo, pero funciona.

Tanto el T-Rex 3 como el Ultra te dejan llevar música y mapas en el reloj, lo cual es clave para quien entrena sin el móvil. En cambio, el T-Rex 2 no tiene ni música ni mapas offline, y eso limita bastante su perfil más aventurero.

Detalles menores que terminan sumando

Diferencias Amazfit T-Rex 2 vs Amazfit T-Rex 3 vs Amazfit T-Rex Ultra

Hay cosas que no aparecen en la tabla de especificaciones pero que van marcando el día a día. Por ejemplo, el Amazfit T-Rex 3 viene con Zepp OS 4.0, una versión más fluida y optimizada del sistema, que carga más rápido las apps y se nota más ágil en general. El Ultra se queda en Zepp OS 3.5 y el T-Rex 2 en la 2.0, lo cual puede parecer menor, pero cuando cambias de pantalla o abres menús, lo notas.

También están los colores. El Amazfit T-Rex 3 tiene dos acabados muy cuidados (Onyx y Lava), mientras que el Ultra solo ofrece dos tonos (Abyss Black y Sahara). El T-Rex 2, eso sí, se lleva la palma en variedad, con versiones más atrevidas como el Wild Green o el Ocean Blue Special Edition.

Y bueno, los botones. Los tres tienen cuatro, y la distribución es idéntica. Pero los del Amazfit T-Rex Ultra están mejor rematados gracias al acero inoxidable, se sienten más firmes, aunque eso también significa que cuesta un poco más pulsarlos con guantes.

Conclusión: el T-Rex 3 deja KO a sus hermanos sin despeinarse

El Amazfit T-Rex 3 no solo es el más reciente, es directamente el más completo de los tres. Y no lo decimos por seguir la moda: con su pantalla de 1,5 pulgadas, 2000 nits de brillo, y un sensor BioTracker de última generación, la diferencia se nota desde el primer uso.

Tiene NFC para pagos, micrófono para comandos por voz y almacenamiento interno para música y mapas, cosas que ni el Ultra —más caro— puede ofrecer. La autonomía sigue siendo excelente, y lo mejor es que todo esto lo mete en un diseño más ligero que el Ultra y con más presencia que el T-Rex 2.

El T-Rex Ultra, con su cuerpo de acero y sus ajustes en la correa, parece el más “pro”… hasta que ves que le faltan funciones clave. Y cuesta más. Bastante más. No tiene NFC, ni micrófono, ni la última versión del sensor, y aun así quiere hacerte pagar como si los tuviera.

¿Y el T-Rex 2? Bueno, sobrevive, pero ya se le nota el paso del tiempo. Ni música, ni mapas, ni micrófono. Y el sensor, aunque cumple, está un escalón por debajo.

Así que sí: el T-Rex 3 es el que hay que elegir. Más funciones, mejor pantalla, mejor sensor y sin dispararse de precio. Si hay que quedarse con uno, lo tenemos clarísimo: el T-Rex 3 es el verdadero depredador de esta generación.