Hay relojes que te invitan a moverte… y hay otros que te entrenan de verdad. Y entre el Garmin Forerunner 165 y el Forerunner 255, el dilema es justo ese. Porque uno entra por los ojos, y el otro por todo lo demás. El 165 es nuevo, moderno, con esa pantalla AMOLED que brilla hasta bajo el sol más criminal. Es bonito, táctil, rápido. Te dan ganas de tocarlo todo el rato. Pero claro, el 255 es como ese entrenador silencioso que lo sabe todo de ti, aunque no hable mucho.
¿Queremos un reloj fácil y agradable de usar, o uno que nos saque el sudor y nos diga cuándo parar? Porque esa es la elección real. El 165 se siente más accesible, más intuitivo, casi como un smartwatch con alma deportiva. El 255 no es tan vistoso, pero tiene una profundidad en sus métricas, modos deportivos y herramientas de recuperación que el otro simplemente no alcanza.
Y aquí es donde empieza la duda. ¿Pantalla táctil o botones de siempre? ¿Diseño nuevo o funciones serias? ¿Estética o estrategia? Porque en esta carrera, lo que importa no es solo correr… es saber por qué lo haces y cómo mejorar cada zancada.
El tamaño y la interfaz del Forerunner 165 lo hacen ideal para uso diario

A pesar de que el 165 es algo menos potente en métricas, su combinación de tamaño único de 43 mm, pantalla AMOLED táctil y navegación sencilla lo hacen muy accesible para quien busca algo ligero, bonito y funcional. Es más fácil de entender y más intuitivo para quienes no quieren una avalancha de datos tras cada sesión.
Eso sí, el Forerunner 255 viene en dos tamaños: 46 mm o 41 mm (versión 255s). Es un plus si tienes muñeca pequeña o grande y quieres un reloj que se adapte mejor físicamente. El 165 solo está en tamaño intermedio.
La pantalla AMOLED del Forerunner 165 cambia la experiencia por completo

Lo primero que se nota nada más encender el Garmin Forerunner 165 es su pantalla. Esa AMOLED de 1,2 pulgadas tiene un brillo y una definición que hacen que todo se vea más nítido, más moderno y, sobre todo, más cómodo a plena luz del sol. Cuando vienes de un MIP como el del Garmin Forerunner 255, ese salto visual se agradece en cada entrenamiento.
El Forerunner 255 sigue usando un panel MIP de 1,3 pulgadas (o 1,1 en el modelo 255s), sin táctil y con colores menos vivos, aunque más eficiente en batería. Pero claro, usar la pantalla del 165 se siente más natural: puedes deslizar, tocar y navegar con fluidez, algo que en el 255 sigue dependiendo exclusivamente de los botones físicos.
El Forerunner 255 es mucho más completo en multideporte y herramientas avanzadas
Si lo que estás buscando es una herramienta más seria para entrenar triatlón, duatlón o combinar deportes, el Forerunner 255 te lo pone en bandeja. No solo admite más perfiles deportivos que el 165, también tiene seguimiento multideporte y permite registrar competiciones combinadas como un triatlón completo.

Además, el Forerunner 255 incluye métricas más avanzadas como Training Status y Training Load, que te permiten evaluar cómo estás progresando, si te estás pasando o si necesitas descansar más. Estas herramientas no existen en el Forerunner 165, que se enfoca más en recomendaciones básicas de entrenamiento y recuperación.
GPS más preciso y batería más duradera en el Forerunner 255
Ambos modelos cuentan con GPS integrado y altímetro barométrico, pero el Forerunner 255 da un paso más al ofrecer GPS multibanda. Esto se traduce en una mejor precisión cuando corres entre edificios, por senderos boscosos o en entornos donde otras señales fallan. En comparación, el 165 se comporta bien, pero se queda algo corto en condiciones difíciles.
En cuanto a batería, el 255 también aguanta más: hasta 30 horas con GPS frente a las 19 horas del 165. Y en modo reloj, 14 días frente a 11 días. Para la mayoría, esto no es un drama, pero si haces salidas largas o no quieres estar cargando el reloj cada semana, el Forerunner 255 te da un respiro extra.
Música, pagos y funciones inteligentes: empate técnico

En ambos modelos puedes optar por la versión Music, que te da almacenamiento para hasta 500 canciones y compatibilidad con servicios como Spotify o Amazon Music. También ambos tienen Garmin Pay, notificaciones del móvil, funciones de seguridad como la detección de incidentes y acceso a la tienda Connect IQ para apps y esferas de reloj.
No hay grandes diferencias aquí: si te interesa lo básico a nivel smartwatch, los dos cumplen de sobra.
Conclusión: el Forerunner 255 corre más lejos, y más profundo
Entre el Garmin Forerunner 165 y el Forerunner 255, la victoria es clara: el 255 tiene más fondo. No será el más nuevo, ni el más bonito a primera vista, pero su capacidad para entrenar, medir, recuperar y adaptarse a cualquier tipo de deporte lo convierten en una herramienta más completa. Y no estamos hablando de detallitos: el 255 tiene multideporte, modos avanzados como carga de entrenamiento, GPS multibanda y más autonomía.
El Forerunner 165 entra muy bien por la vista, es agradable, tiene una pantalla que enamora y una interfaz que da gusto usar. Pero si lo que quieres es un reloj que te acompañe en serio en tus entrenamientos, que crezca contigo y te empuje a mejorar, el 255 está a otro nivel. Puede que no tenga pantalla táctil, pero tiene lo que de verdad cuenta: datos que ayudan, precisión que se nota y herramientas que marcan la diferencia.
Si estás empezando o solo buscas un reloj bonito para moverte un poco más, el 165 te va a encantar. Pero si te tomas en serio tu entrenamiento, y quieres un reloj que no se quede corto en seis meses, el Forerunner 255 es la elección que no falla.


