Todas las cámaras de acción tienen sensores rectangulares, porque el vídeo lleva décadas siendo rectangular. Cuando la mitad del material acaba publicándose en vertical, ese formato empieza a jugar en contra.
Ahí está la novedad más interesante del relevo. El sensor pasa a ser cuadrado, de modo que se puede encuadrar en horizontal, en vertical o en formato cuadrado sin recortar nada. Y le acompaña un diafragma que se abre y se cierra en lugar de estar fijo, que es la otra gran diferencia.
El sensor cuadrado

Empecemos por la pieza estrella. La cámara nueva monta un sensor cuadrado de una pulgada partida por 1,1, frente al rectangular de 1/1,3 de su antecesora.
La ventaja no es solo de superficie, aunque también crece. Un sensor cuadrado permite sacar el plano en 16:9, en 9:16 o en formato cuadrado usando siempre el centro óptico de la lente, sin desperdiciar píxeles ni recortar por los lados.
El escenario donde esto vale dinero está muy claro. Grabar una vez y publicar en horizontal para vídeo largo y en vertical para redes deja de exigir dos tomas o un recorte con pérdida.
Diafragma variable contra diafragma fijo
La segunda mejora de peso y la que más se nota en calidad de imagen. La apertura pasa a moverse entre f/2.0 y f/4.0, mientras la generación anterior tiene un f/2.8 fijo.
La cuenta de luz es sencilla. A f/2.0 entra aproximadamente el doble de luz que a f/2.8, lo que se traduce en poder bajar la sensibilidad y quitar ruido en escenas oscuras.
Y en el otro extremo también sirve. Cerrar a f/4.0 permite grabar a pleno sol sin necesidad de filtros de densidad neutra, esos cristales oscuros que hay que llevar encima y colocar a mano.
Modos de grabación

El repertorio se amplía de forma notable. La cámara actual llega a 8K y añade un modo cuadrado a 3840 por 3840 puntos, además del 4K de siempre.
Hay un modo más que interesará a quien grabe deporte. Permite 4K a 120 imágenes por segundo en formato 4:3, esa proporción alta que da margen para reencuadrar en vertical después.
Bajo el agua: veinte metros contra diez
Una diferencia concreta y fácil de valorar. El modelo nuevo aguanta hasta veinte metros sin carcasa, el doble que su antecesor.
Para la mayoría es indiferente. Nadar, hacer surf o bucear con tubo no pasa de los pocos metros. Quien practique apnea o buceo con botella sí encontrará ahí un motivo objetivo.
Pantallas
Las dos generaciones comparten el planteamiento de doble pantalla, que es una de las mejores ideas de esta gama. Tener pantalla delante y detrás permite encuadrarse a uno mismo sin adivinar.
El relevo mejora ligeramente el tamaño de la frontal. Una pantalla delantera algo mayor facilita el encuadre en los planos de vlog, aunque la diferencia es menor que la de cualquiera de los apartados anteriores.
Almacenamiento interno: empate

Conviene aclararlo porque circula información contradictoria. Las dos cámaras llevan memoria interna, en torno a cincuenta gigas la nueva y algo menos la anterior.
O sea, que este no es un motivo para cambiar. Ambas graban sin tarjeta si te la olvidas, que era la gran novedad de la generación anterior y sigue estando en las dos.
Batería y frío
Otro terreno común y una de las señas de identidad de la marca. Las dos declaran alrededor de cuatro horas de grabación y están preparadas para funcionar con frío extremo.
En una cámara de acción eso cuenta más que en cualquier otra. El rendimiento en montaña o en nieve es donde muchas cámaras se apagan solas, y aquí ninguna de las dos generaciones tiene ese problema.
La diferencia en la tienda

Trescientos treinta y nueve euros contra cuatrocientos setenta y seis. Ciento treinta y siete euros separan a las dos, aunque los packs no son equivalentes.
Ese matiz importa mucho aquí. La versión cara corresponde a un pack más completo, con más accesorios dentro de la caja, así que la diferencia entre cámara y cámara es bastante menor de lo que sugiere la etiqueta.
Qué cámara compensa
La Osmo Action 6 tiene sentido para quien publique en vertical y en horizontal, para quien grabe con poca luz y para quien esté harto de llevar filtros encima. El sensor cuadrado y el diafragma variable son mejoras que no se pueden añadir después.
La Action 5 Pro sigue siendo una cámara redonda y ahora está en su mejor momento de precio. Doble pantalla, memoria interna, cuatro horas de batería y resistencia al frío cubren de sobra el uso al que se destinan estas cámaras.
Si vienes de una generación anterior, la comparación está en DJI Osmo Action 4 vs Action 5 Pro.


