Intentar comparar estas dos escobas por la ficha técnica es un ejercicio de frustración. Una anuncia 140 vatios de motor y la otra 18.000 pascales de succión, y esas dos magnitudes no se pueden poner en la misma balanza porque no miden lo mismo.
Así que hay que buscar los datos donde sí coinciden, y ahí la sorpresa es que las dos aguantan alrededor de 45 minutos y pesan prácticamente lo mismo. La decisión, entonces, no va de potencia: va de treinta y cinco euros y de qué trae cada caja dentro.
Vatios contra pascales: por qué las cifras no se enfrentan

Conviene aclararlo antes de nada, porque es la duda con la que llega casi todo el mundo. Los vatios miden lo que consume el motor y los pascales miden la depresión que genera la turbina: son dos puntos distintos de la misma cadena.
Un motor de más vatios no garantiza más aspiración si el conjunto de tubo, cepillo y filtro está mal resuelto, y una cifra alta de pascales medida con el aparato vacío se desploma en cuanto el depósito se llena de pelusa. Por eso ninguna de las dos cifras sirve para decidir esta compra.
Lo que sí sirve es mirar para qué están pensadas ambas. Las dos son escobas de gama de entrada, dimensionadas para suelo duro y polvo del día a día, no para arrancar arena incrustada de una moqueta.
Autonomía: empate en tres cuartos de hora
Aquí es donde las fichas por fin hablan el mismo idioma. Hasta 45 minutos declara la Rowenta en su modo económico, con una recarga completa que ronda las tres horas.
La cifra del aparato de Xiaomi es prácticamente la misma: 45 minutos en el mejor de los casos, repartidos entre dos modos de potencia. En turbo, como siempre en esta gama, la cosa se queda en unos pocos minutos.
Hay un matiz que conviene tener claro y que no aparece en la caja: la batería del G20 Lite no es extraíble, así que cuando se degrade no podrás cambiarla tú por una nueva. En un aparato de setenta euros puede ser asumible, pero condiciona la vida útil.
Qué trae cada caja

Esta es la diferencia que de verdad justifica los treinta y cinco euros. La Rowenta llega con un juego de accesorios más completo para limpieza en profundidad, con boquillas pensadas para tapicería, rincones y superficies delicadas.
El paquete del modelo chino es más escueto: aspirador, boquilla dos en uno y poco más. Cubre lo básico —suelo y algún rincón— y da por hecho que no vas a aspirar el sofá con él.
Si la escoba va a ser tu único aparato de limpieza, ese surtido de boquillas importa bastante. Si es el segundo aspirador de la casa, para migas de cocina y pelusa de pasillo, sobra con lo mínimo.
Filtrado e iluminación

Las dos montan filtro HEPA, así que en el titular hay empate. Xiaomi desglosa su sistema en cinco etapas y declara retención del 99,9 % de las partículas finas, un dato que en esta gama de precio no es habitual encontrar tan detallado.
En cuanto a la luz, la escoba de Xiaomi lleva un LED frontal que descubre el polvo en rincones oscuros y bajo los muebles. Es un recurso sencillo, tomado de la gama alta, y funciona: se ve lo que queda por pasar.
Ninguna de las dos tiene pantalla ni sensores que ajusten la potencia solos. La Rowenta se limita a un piloto que avisa del nivel de batería, y ahí se acaba la información que vas a recibir.
Cómo se llevan en la mano
Prácticamente calcadas. Dos kilos y 320 gramos frente a dos kilos y 400, ochenta gramos de diferencia que nadie es capaz de notar en la muñeca.
Donde sí hay matiz es en el reparto. La marca francesa presume de un diseño aerodinámico y ergonómico pensado para maniobrar sin cansar, y en el uso prolongado se agradece. Aun así, en esta gama las dos son ligeras y manejables de sobra.
Conviene mirar también el formato, porque las dos se desmontan para trabajar como aspirador de mano. Quitar el tubo y quedarse con el bloque motor es lo que salva el coche, el sofá y la escalera, y ninguna de las dos renuncia a eso. La diferencia vuelve a estar en las boquillas que puedas acoplar a ese bloque.
El precio, que es de lo que va todo esto

Ciento cinco euros contra setenta. Un tercio menos de factura por un aparato que hace básicamente lo mismo durante el mismo tiempo es un argumento potente cuando el presupuesto manda.
La otra lectura también es válida: treinta y cinco euros compran un juego de accesorios completo, una batería que se puede sustituir y el servicio técnico de una marca con red en España. No es poco para quien piensa tener el aparato muchos años.
Segundo aspirador o aspirador principal: ahí está la respuesta
El Xiaomi G20 Lite es la elección obvia para un piso pequeño o como segundo aspirador. Cumple con el polvo diario sobre suelo duro, ilumina bien lo que queda por pasar y cuesta lo que cuesta una cena.
La Rowenta X-Pert 7.60 tiene sentido si va a ser el aspirador principal de la casa, si vas a usar las boquillas para sofá y coche, o si te importa poder cambiar la batería el día que se canse.
Si estás mirando escobas sin cable con más ambición, echa un vistazo a Dyson frente a Rowenta para ver dónde se nota el salto de gama.


