Casi nadie compra unos auriculares por lo que trae la caja aparte de los auriculares. Esta es una de las pocas excepciones, porque en la del modelo nuevo hay un aparato que no se parece a nada de lo que suelen incluir las marcas.
Es un transmisor con pantalla táctil. Sirve para manejar la música, las llamadas y el ecualizador sin tocar el móvil, y también para emitir audio a otros aparatos compatibles. Además, el relevo da el salto más grande de esta gama en cancelación de ruido, que es el otro motivo para mirarlo.
El transmisor con pantalla

Vamos con la pieza que diferencia a esta generación. El accesorio incluido lleva pantalla táctil y permite controlar reproducción, llamadas y ajustes de sonido sin sacar el teléfono.
Su segunda función es la más interesante y la menos evidente. Se puede conectar por cable a una fuente de audio —el asiento de un avión, la cinta del gimnasio, una consola— y emitir ese sonido a los auriculares de forma inalámbrica.
Ese caso de uso es real y muy concreto. Cualquiera que haya intentado ver una película en un avión con auriculares Bluetooth sabe que el conector del asiento no emite nada por radio, y este aparato resuelve exactamente ese problema.
Cancelación de ruido: el mayor avance
Es donde la generación nueva se separa de verdad de la anterior. El sistema adaptativo de segunda versión trabaja con ocho micrófonos y ajusta la cancelación en tiempo real.
Tiene además una función que muchos rivales no incorporan. Compensa las fugas de sonido, es decir, corrige lo que se cuela cuando las almohadillas no sellan bien por culpa de unas gafas o de un peinado.
El resultado lo sitúa en buena posición frente a los grandes. La cancelación del modelo actual compite de tú a tú con auriculares bastante más caros, que es un salto notable respecto a lo que ofrecía su predecesor.
La calidad de sonido, sin exagerar

Aquí conviene ser honesto y no vender más de lo que hay. El sonido del modelo nuevo es mejor que el del anterior, aunque las críticas coinciden en que resulta correcto sin llegar a emocionar.
Es un perfil sin grandes defectos y sin grandes virtudes. Cumple en todos los rangos sin destacar en ninguno, algo que a mucha gente le parece perfecto y a los oídos exigentes se les queda corto.
Llamadas: ventaja para el veterano
Un giro inesperado en esta comparativa. El modelo anterior conserva una ligera ventaja en claridad de voz cuando el entorno es ruidoso.
No es que el nuevo sea malo, ni mucho menos. Está entre los mejores de su categoría para reuniones y llamadas, pero en una calle con tráfico el veterano sigue transmitiendo la voz algo más limpia.
Emisión y conexión con otros aparatos
El transmisor abre una posibilidad extra que conviene mencionar aparte. Permite difundir el audio a varios auriculares compatibles a la vez, con la tecnología de emisión de la última generación de Bluetooth.
Es una función pensada para compartir. Ver una película entre dos personas con auriculares distintos deja de requerir cables ni adaptadores, siempre que el otro aparato sea compatible.
Comodidad y construcción

Las dos generaciones mantienen la misma filosofía de diadema acolchada y cápsulas envolventes. Están pensados para sesiones largas de trabajo o de viaje, con presión moderada sobre la cabeza.
Merece la pena probárselos si tienes ocasión. El ajuste de unos auriculares de diadema es tan personal que ninguna ficha técnica lo puede resolver, y en esta gama la comodidad importa tanto como la cancelación.
Batería y uso diario
Las dos generaciones dan cifras muy holgadas y ese es uno de los puntos fuertes de la gama. Ambas superan con comodidad la jornada completa incluso con la cancelación encendida, así que la autonomía no debería inclinar la balanza.
Sí conviene tener en cuenta un detalle del modelo nuevo. El transmisor que viene en la caja tiene su propia batería y hay que acordarse de cargarlo: es un aparato más en la lista de cosas que enchufar, y si se queda sin carga pierdes justo la función por la que has pagado.
Cincuenta euros de por medio

Ciento cincuenta y nueve euros contra doscientos doce. Poco más de cincuenta euros separan a las dos generaciones, una distancia bastante corta para lo que aporta el modelo nuevo.
Con ese dato encima de la mesa la cuenta cambia. Un transmisor con pantalla como el que incluye la caja se vendería por sí solo cerca de esa cifra, así que en la práctica los auriculares nuevos salen casi gratis frente a los viejos.
La decisión
El JBL Tour One M3 es la opción recomendable para quien vuele, viaje o vaya al gimnasio. La cancelación mejorada y el transmisor cubren situaciones que el modelo anterior sencillamente no puede.
El Tour One M2 sigue teniendo sentido para uso de escritorio y llamadas, donde su micrófono se comporta incluso algo mejor, y para quien quiera gastar lo mínimo en unos auriculares con cancelación decente.


