Con los proyectores existe la tentación de comparar por lúmenes y dar el asunto por resuelto. Estos dos demuestran por qué eso no funciona: el que más brilla es, según las mediciones, el que peor imagen da de los dos.
Cada uno ha apostado por una tecnología de láser distinta y el resultado se reparte. El de XGIMI gana claramente en brillo, pero el de Hisense le saca ventaja en contraste, en gama de color y en precisión, que es lo que de verdad se ve viendo una película.
Dos formas de hacer luz

Empecemos por lo que separa a estos dos aparatos de raíz. Hisense usa un láser tricromático, con una fuente independiente para el rojo, el verde y el azul.
El planteamiento de XGIMI es híbrido. Combina láser y LED en un sistema de doble fuente, buscando versatilidad y automatismos de ajuste antes que pureza de color.
La consecuencia es directa. Tres láseres puros cubren una gama de color mucho más amplia que cualquier combinación con LED, y eso se traduce en colores que saltan de la pantalla.
El brillo, donde gana XGIMI
Aquí está el argumento del otro y no es menor. El Horizon Ultra es sensiblemente más brillante, con 2.300 lúmenes ISO declarados.
Dónde cuenta eso es fácil de imaginar. En una habitación con algo de luz, o proyectando muy grande, el brillo es lo que impide que la imagen se lave.
Y dónde no cuenta, también. Con la sala a oscuras, pasado cierto umbral, más lúmenes no mejoran nada: lo que se aprecia entonces es el negro y el color.
Contraste y precisión de color

El terreno donde el proyector de Hisense se despega. Gana en contraste, en gama de color y en precisión según las mediciones comparativas.
La descripción de quien lo ha visto es bastante elocuente. Los colores tienen una viveza que recuerda a la de un buen televisor OLED, algo poco habitual en un proyector de este tamaño.
El contraste es la otra mitad de esa impresión. Sin negro profundo, ninguna escena nocturna funciona, por muchos lúmenes que tenga el aparato.
Dolby Vision en los dos
Terreno común y conviene destacarlo porque no es habitual. Los dos proyectores son compatibles con Dolby Vision, el formato de alto rango dinámico con metadatos dinámicos.
Su utilidad depende del contenido que veas. Las plataformas de vídeo emiten buena parte de su catálogo en ese formato, y en un proyector se agradece porque ayuda a repartir el poco margen de brillo disponible.
Ajuste automático y colocación
Un apartado donde XGIMI lleva años trabajando. Su sistema corrige la geometría, enfoca y esquiva obstáculos de la pared de forma automática al encenderlo.
Es más útil de lo que suena si el proyector se mueve. Cambiarlo de sitio y que se ajuste solo en unos segundos convierte el aparato en portátil de verdad, en lugar de en una instalación fija.
Conviene recordar la letra pequeña de siempre. Corregir la geometría por software recorta píxeles, así que la mejor imagen sigue saliendo con el proyector bien colocado.
Sistema y aplicaciones

Los dos llevan sistema operativo dentro y evitan tener que conectar un reproductor externo. Encender y ponerse a ver una serie sin cables añadidos es parte de lo que se paga.
Merece la pena comprobar el catálogo concreto de cada uno antes de comprar. Las aplicaciones disponibles en un proyector no siempre coinciden con las de un televisor de la misma marca, y alguna plataforma popular puede faltar.
Sonido integrado
Apartado que en proyectores portátiles importa más que en televisores. Los dos montan altavoces con más ambición de lo normal en la categoría, precisamente porque están pensados para llevarse de una habitación a otra.
Aun así, la recomendación es la de siempre. Para cine en serio, cualquiera de los dos pide una barra de sonido: el altavoz va dentro del mismo cuerpo que el ventilador.
Ciento setenta euros de diferencia

Mil diecinueve euros contra ochocientos cuarenta y nueve. El proyector con mejor imagen es además el más barato de los dos.
Eso simplifica bastante la decisión, aunque no la cierra. El sobreprecio del otro compra brillo y automatismos, no calidad de imagen.
Cuál pide tu salón
El Hisense M2 Pro es la elección para ver cine en una sala con la luz controlada. Mejor contraste, colores más puros y más precisos, y encima cuesta menos.
El XGIMI Horizon Ultra encaja mejor si no puedes hacer oscuridad o si vas a moverlo de sitio a menudo. Más brillo y unos automatismos de ajuste que lo convierten en un aparato realmente portátil.
Si buscas algo más económico, tienes Epson EH-TW6250 vs EH-TW7100.


