XGIMI vende dos proyectores 4K en la misma franja de precio y con nombres casi idénticos, cosa que no ayuda a nadie. La diferencia entre ambos, sin embargo, es de las más claras que se pueden encontrar en esta categoría: uno es un LED convencional y el otro combina dos fuentes de luz distintas.
Y eso se traduce en dos datos que mandan sobre el resto. El Horizon Pro da 1.500 lúmenes ISO con LED; el Horizon Ultra sube a 2.300 lúmenes combinando LED y láser, y añade Dolby Vision. La distancia de precio entre ambos es de veinte euros.
Ochocientos lúmenes de diferencia

Es la cifra que decide si un proyector se puede usar de día o no. Dos mil trescientos lúmenes ISO frente a mil quinientos.
Conviene entender qué significa cada cifra en un salón real. Mil quinientos lúmenes piden penumbra: la persiana bajada o la noche. Con luz ambiente, la imagen pierde contraste y los negros se van a gris.
Dos mil trescientos cambian la ecuación. Permiten ver con luz de tarde en una habitación que no esté a pleno sol, que es la diferencia entre usar el proyector a diario o solo los fines de semana.
Doble fuente de luz
Aquí está la novedad técnica del modelo superior y merece explicarse. El Ultra combina una fuente LED con una fuente láser en lugar de usar solo una.
Cada tecnología aporta lo suyo. El láser da brillo y pureza de color; el LED da tonos más naturales y menos ruido visual, y sumar ambas evita los defectos característicos de cada una por separado.
El defecto que evita es concreto y conocido. Los proyectores solo de láser suelen mostrar un ligero moteado en superficies uniformes, algo que molesta bastante en cielos y paredes lisas.
Dolby Vision

Diferencia exclusiva del modelo superior y de las que importan viendo cine. El Ultra fue el primer proyector de largo alcance con Dolby Vision.
Lo que aporta ese formato es información extra. Ajusta el brillo y el color escena por escena en lugar de aplicar un ajuste fijo a toda la película.
Dónde se nota es fácil de identificar. Una película con escenas muy oscuras seguidas de otras muy claras es donde un formato dinámico saca ventaja. Con contenido diurno y plano, la diferencia se estrecha.
Cuatro K de verdad en los dos
Empate y conviene aclararlo porque en proyectores hay mucha trampa. Los dos son 4K reales de 3.840 por 2.160 píxeles.
La aclaración es necesaria por lo que hay alrededor en la tienda. Muchos proyectores anuncian 4K cuando solo aceptan una señal 4K que luego proyectan en menos resolución.
El tamaño de imagen
Terreno común y generoso en los dos. Ambos proyectan hasta trescientas pulgadas.
Esa cifra hay que tomársela como un máximo teórico. Cuanto más se amplía la imagen, más se reparte la luz y más oscura queda, así que el tamaño útil real depende del brillo, no del máximo del catálogo.
La recomendación práctica es medir la habitación. Cien o ciento veinte pulgadas es lo que cabe y se ve bien en un salón español normal.
El enfoque y la colocación

Apartado donde esta gama ha mejorado muchísimo. Los dos enfocan y corrigen la deformación de la imagen automáticamente.
Es lo que separa un proyector moderno de uno de hace cinco años. Antes había que colocar el aparato perfectamente perpendicular a la pared y ajustar a mano; ahora se pone donde cabe y él se cuadra.
El ruido del ventilador
Apartado que ninguna ficha menciona y que se nota desde el primer minuto. Un proyector potente disipa calor y para eso necesita un ventilador que se oye.
La colocación importa más que el modelo. Un proyector justo detrás del sofá pone el ventilador a la altura de las orejas, mientras que en una estantería alta o en el techo desaparece.
Y hay un ajuste que ayuda. El modo de brillo reducido baja también las revoluciones del ventilador, opción razonable para ver cine a oscuras.
Veinte euros por ochocientos lúmenes

Novecientos noventa y nueve euros contra mil diecinueve, aproximadamente. La distancia de precio es prácticamente nula, lo que resulta llamativo teniendo en cuenta que uno tiene ochocientos lúmenes más y Dolby Vision.
La explicación probable es la edad de cada modelo. El Horizon Pro lleva más tiempo en el catálogo y su precio ha ido bajando, mientras el Ultra se mantiene.
No hay mucho que pensar
El Horizon Ultra es la compra evidente a estos precios. Más brillo, doble fuente de luz, Dolby Vision y la misma resolución por veinte euros más: no hay nada que pensar.
El Horizon Pro solo tendría sentido si cae mucho de precio, y aun así hay que asumir que necesita penumbra para dar lo mejor.
Si buscas algo portátil, mira XGIMI MoGo 2 Pro vs MoGo 4.


