Hay una palabra en la ficha del Pixel Watch 4 que no aparecía en ninguna generación anterior de este reloj: reparable. Google ha rediseñado la caja para que la pantalla y la batería se puedan sustituir, y en un aparato que hasta ahora se tiraba entero cuando la batería se cansaba, eso cambia bastante las cuentas.
No es lo único que cambia, ni lo que más se nota a diario. La autonomía del modelo grande pasa de veinticuatro a cuarenta horas con la pantalla siempre encendida, y el cristal ahora es curvo, lo que ha permitido meter más pantalla en la misma caja.
Dieciséis horas más de autonomía
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Es la mejora que más se va a notar y viene de una batería mayor. Cuatrocientos cincuenta y cinco miliamperios-hora frente a cuatrocientos veinte en la talla de 45 milímetros.
La cifra de uso real da un salto mayor que el de capacidad. Hasta cuarenta horas con la pantalla siempre encendida, frente a las veinticuatro del modelo anterior.
Y con el modo de ahorro la distancia se dispara. Setenta y dos horas frente a treinta y seis: el doble. Para un fin de semana fuera sin cargador, eso es la diferencia entre llevarlo puesto o dejarlo en casa.
El cargador nuevo
Cambia la pieza y cambia la postura. El modelo actual estrena un cargador magnético de 7,5 vatios que sujeta el reloj de lado en lugar de tumbado.
La velocidad casi se dobla. La mitad de la batería en quince minutos, frente a los veintiocho que necesitaba el anterior.
Ojo con un detalle práctico al cambiar de reloj. El cargador es distinto, así que el de la generación anterior no sirve: si tenías uno en la mesilla y otro en la oficina, toca renovarlos.
Cristal curvo y más pantalla
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Aquí hay un cambio de construcción con consecuencias visibles. El cristal y el propio panel OLED son curvos, lo que ha permitido ganar un 10 % de superficie de pantalla y reducir los marcos un 16 %.
El brillo acompaña ese rediseño. Tres mil nits de pico, un 50 % por encima del modelo anterior, que se agradece leyendo el ritmo con sol de mediodía.
Y hay una mejora de eficiencia que no se ve. El refresco se ajusta entre 1 y 60 hercios según lo que haya en pantalla, bajando a mínimos cuando el reloj está en reposo. Es parte de la explicación de esas horas extra.
Satélite y localización
Novedad importante para quien salga de cobertura. El modelo nuevo permite enviar avisos de emergencia por satélite, además de estrenar localización por satélite de doble banda.
Conviene leer la letra pequeña antes de contar con ello. La conexión por satélite solo funciona en las versiones con conexión móvil: si compras la de solo wifi, esa función no existe.
La doble banda sí llega a todas las versiones y cuenta más de lo que parece. Es lo que corrige los rebotes de la señal entre edificios altos y bajo arbolado, donde los relojes dibujan trazados imposibles.
Que se pueda reparar
Volvemos a la palabra del principio, que merece su apartado. La carcasa nueva permite sustituir la pantalla y la batería, algo que hasta ahora era imposible en esta familia.
El motivo por el que importa es concreto. La batería de un reloj se degrada en tres o cuatro años, y hasta ahora eso convertía el aparato entero en basura. Poder cambiarla alarga la vida útil sin comprar otro reloj.
El procesador y las funciones
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Aquí la generación nueva no da un salto, y conviene saberlo. El corazón del reloj se mantiene en la misma línea que el del modelo anterior.
La consecuencia es buena para quien compre el viejo. Las funciones de salud, el sistema y las aplicaciones son las mismas en los dos, y lo que llega por actualización aterriza en ambos.
Agua y resistencia
Terreno común y sin sorpresas. Los dos aguantan 5 ATM, suficiente para nadar y ducharse con el reloj puesto.
Es la resistencia habitual en relojes con este sistema. Sirve para piscina y mar, no para buceo, y ninguna de las dos generaciones cambia eso.
Los precios y una advertencia
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El modelo saliente ha caído mucho y ronda los ciento treinta euros, mientras el nuevo se mueve en la franja de los relojes de gama alta.
Conviene mirar la ficha con lupa en este caso concreto. Hay listados del modelo nuevo con precios que no corresponden al reloj sino a un accesorio, así que comprueba que lo que estás comprando es la caja de 45 milímetros y no una correa suelta.
Cuál coger
El Pixel Watch 4 se justifica por la batería y por la reparabilidad. Cuarenta horas con pantalla activa y poder cambiar la batería dentro de tres años son dos argumentos de peso en un reloj que vas a llevar todos los días.
El Pixel Watch 3 es hoy una compra estupenda por lo que cuesta. Mismas funciones, mismo sistema, mismos sensores y una autonomía que, sin ser brillante, cubre el día completo.
Si estás comparando con la alternativa de Samsung, tienes Galaxy Watch 7 vs Pixel Watch 3.


